Los que me conocen saben que el ilustre polaco Józef Teodor Konrad Korzeniowski es un genio creador de universos que han poblado mi imaginacion desde hace muchos años.
Creo que la primera novela que lei de el fue "El hermano de la costa", mas conocida como "El pirata" y me enamoro. Lo tenia todo, aventura, amor, riesgo, pero tambien hondura psicologica en el desengañado retirado pirata Perol. Y me entro la Conraditis, leyendome todo lo que caia de el en mis manos. La fascinacion que me producen sus antiheroes va acorde con la que empece a sentir por su autor, cuya vida fue digna de cualquiera de sus personajes: el atormentado Lord Jim, el capitan Marlow -su alter ego literario- hasta el naufrago del delicioso relato Amy Foster. Nacido catolico en la actual Ucrania en una familia de origen polaco nostalgica de su pais desaparecido, Polonia, el joven Korzeniowski soño con romper con las ligaduras patrioticas que habian matado a disgustos a sus padres, perseguidos por el zar, y ver mundo, lanzarse a la aventura del mar. Y asi, recorriendo todos los mares, se convirtio en el capitan de la marina mercante britanica Joseph Conrad tras aventuras propias de sus personajes, todos los cuales tienen algo de autobiografico de su autor. Un dia, se dio cuenta de que la sed de aventura habia terminado, pero que llevaba dentro tanto conocimiento de la naturaleza humana que valia la pena dejar el barco, casarse, fundar una familia y relatar todo lo que habia aprendido a traves de obras fabulosamente irrepetibles.
Y es que hay que leer "Una linea de sombra" para saber que es una espantosa calma chica en medio de un Oceano. Hay que penetrar en el alma de ese infimo tendero de "El agente secreto" para saber que es la inmoralidad, hay que saber ponerse en el lugar del joven Jim para comprender su "cobardia". Y saber lo que es la soledad leyendo "Victoria", aunque casi todos sus personajes tienen ese problema, la soledad. No en vano, se lee en "Lord Jim" un fragmento excepcional:
Cuando tratamos de comprender la necesidad intima de otro hombre nos damos cuenta de cuan incomprensibles, cambiantes y brumosos son los seres que comparten con nosotros la vision de las estrellas y la calidez del sol. Es como si la soledad fuera una codicion absoluta e insuperable de la existencia; el envoltorio de carne y sange en el que fijamos nuestra vista desaparece en cuanto extendemos la mano, y solo queda el espiritu caprichoso, inconsolable e inaprensinble, que ningun ojo puede seguir, ni ninguna mano puede atrapar.
Fue Conrad un hombre que desenmascaro las partes mas oscuras del alma humana sin juzgarlas, eso, como gran escritor que era, se lo deja al lector. El tremendo teniente Kurtz, de "El corazon de las tinieblas" acaba haciendo entender como se ha convertido en lo que es, aunque no por ello deje de horrorizar. Porque la pregunta que plantea Conrad es ¿quien es realmente un monstruo? ¿Las tinieblas de horror forman parte del alma o las crea el entorno? Conrad no cree en el maniqueismo del alma, quizas por ello abandona en la practica la fe catolica de sus mayores sin asumir ninguna otra. Su prosa es dura, arisca e increiblemente poetica, hasta romantica. Enfin, no es de extrañar que unas historias tan potentes en todos los aspectos hayan sido carne de celuloide durante decadas. Versiones de Lord Jim, El agente secreto, Victoria, Nostromo, Amy Foster -la demasiado romantica pelicula "El hombre que vino del mar" comparada con el relato-, por no hablar de la famosa Apocalipsis Now, su "El corazon de las tinieblas" de Vietnam en vez de El Congo del Rey Leopoldo, pueblan la historia del cine.
Conrad es un humanista en el sentido literal de la palabra, su pasion es el hombre, sus contradicciones, su grandeza y su bajeza. Llego a hablar varias lenguas y fue capaz de dominar el ingles hasta el punto de escribirlo con una calidad digna del Nobel que nunca recibio. Fue amigo de H.G. Wells, de Stephen Crane, intimo amigo del humanitario Roger Cassement que denuncio el horror del Congo que el propio Conrad recorrio y que murio en la horca por intentar la sublevacion de Irlanda contra Inglaterra en plena guerra mundial -digno personaje conradiano- pero, como ser humano con claroscuros, en este caso, Conrad, convertido en ferviente patriota britanico, se nego a firmar la peticion de indulto que, para su amigo, estaba recogiendo Conan Doyle, por considerar que Cassement hacia mucho tiempo que habia perdido el rumbo de su vida y se habia equivocado.
Naturalmente, el gran polaco fue tambien un tremendo hipocondriaco y un marido y padre "excentrico", capaz de llamar a su hijo recien nacido chimpance a causa de su pelo, o de encerrarse a llorar en su habitacion antes de abrir el telegrama que le enviaba el Ejercito, dando por hecho que solo podia decir que su hijo habia caido en combate, y dando asi un susto de muerte a su angustiada familia hasta que esta pudo hacerse con el telegrama que traia noticias mucho mas tranquilizadoras.
Joseph Conrad, nacido en un pueblecito de Ucrania en 1857, fallecio en 1924, solo en el salon pese a tener a su devota esposa pendiente de el. Era el destino del que tanto habia glosado la soledad del ser humano. Valientemente, recibio la esperada muerte sin queja, despues de haber llenado de la aventura del mundo y la vida las mentes de millones de personas y de seguir haciendolo tantos años despues, pues el realismo de sus personajes es irrepetible.

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