Y no se trata de que las novelas de Montalbano sean un conjunto de anecdotas. Al contrario, las novelas de Montalbano tratan los temas mas sordidos que una pueda imaginarse : trafico de organos humanos, incestos, asesinatos, narcotrafico... Salvo Montalbano, que debe su apellido al homenaje que su autor hizo a su gran amigo Vazquez Montalban, es un detective honrado e incorruptible que, sin tomarse a si mismo muy en serio, y muy tocado en el fondo por las miserias humanas con las que su trabajo le ha hecho lidiar, desencantando frente a la corrupcion politica y la falta de escrupulos de los indeseables de todo tipo, sabe enfocar sus casos con una logica producto de su experiencia y su conocimiento de la naturaleza humana que deja asombrados a sus congeneres descubriendo el caso...en ocasiones viendose impotente para hacer detener al pez gordo, aunque desenmascarandole. Pero Salvo no ha perdido su humor socarron ni su afecto por la gente que le rodea, no ha perdido sus valores y, desde luego, no se cree el sheriff de Vigata, sino el vecino que tiene que hacer limpieza cuando le toca y que sabe hacerla bien, incluso si tiene que enfadar al jefe. Enamorado sin remedio de una mujer a la que no sabe cuidar como desearia por la tipica torpeza de la naturaleza masculina frente al misterio del alma femenina y, por eso, lo bastante listo para no arriesgarse a perderla por una ocasion al vuelo. Amigo, jefe y hasta, en ocasiones, padre de sus subordinados -hasta de reconciliador de parejas le toca oficiar al pobre a veces-, que le admiran con razon.
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| Andrea Camilleri |
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| El Montalbano televisivo |
Andrea Camilleri, gracias a Salvo Montalbano, hace durisimas denuncias de un mundo cruel, sin ningun tipo de miramiento, pero sin ese aire de "que serio soy" de los Wallander, las piradas Salander y demas fauna nordica que parece que ha decidido que para denunciar la sordidez humana en una novela hay que lograr que al terminar el lector necesite tomarse un whisky para quitarse la depresion. En la vida, los delincuentes mas repugnantes se mueven en medio de gente de lo mas normal, con sus vidas, humor y relaciones normales. Eso es lo que atrae realmente del mundo de Vigata. El lector tiene derecho a horrorizarse con las realidades que descubre Montalbano y, al mismo tiempo, reir con las ocurrencias de su telefonista, como sucede en la vida misma. Eso no es trivializar el horror sino mostrar el mundo tal y como es, no solo sus sombras sino tambien sus luces.
Naturalmente, la sabiduria humana de Andrea Camilleri no se limita a Montalbano. Tiene novelas independientes hermosisimas que merecen la pena. Pero no hay duda de que ha creado un personaje y un universo, Montalbano y su querida Vigata, que le han inmortalizado para siempre, aun antes de que, a su edad, un dia de estos nos desobedezca y se marche para siempre, seguro que con la misma sonrisa ironica de Montalbano. ¡Espero que no antes de meter a Montalbano a incordiar a Berlusconi y sus belinas!
Gracie, gran Andrea!


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