lunes, 31 de enero de 2011

MI "ENCUENTRO" CON SANDOR MARAI

Como la mayoria de mis descubrimientos literarios, tope con Sandor Marai por casualidad en una biblioteca y una novela deslumbrante: "El ultimo encuentro". Ese largo monologo de ese anciano que ha pasado 40 años esperando el momento de hacer una pregunta al amigo hermano del alma que le traiciono -y no el por que, que ya lo sabe, sino otra cosa que solo ese amigo puede contestarle- antes de morir, es una de las obras cumbres de la literatura de todos los tiempos. Esa profundidad en la descripcion del alma de esas dos personas, intimamente unidas hasta la muerte pese a la traicion y la distancia fisica y temporal de 40 años, ese estudio de las miserias que esconden las pasiones humanas, ese tour de force psicologico lleno de dolor por el desencanto, esa impotencia que todos sentimos de no poder estar seguros de saber realmente quien es esa persona a la que amamos y que creemos conocer, ese arte, sin duda, solo esta en manos de genios como Sandor Marai. "El ultimo encuentro" contiene la belleza de la cruel verdad, expresada de una forma absolutamente fascinante. Por no hablar de las paradojas de la vida expresadas en "Divorcio en Buda", esa pregunta que todos nos hacemos pensando en si la vida que hemos construido es realmente la que deseabamos aunque asi lo creyesemos. Esa duda de si fuimos lo bastante ciegos para no ver la oportunidad de atrapar la vida que realmente hubiesemos deseado, por muy satisfechos que nos sintamos de lo que tenemos.



Sandor Marai, simplemente, quita la respiracion. Te sumerge en esos monologos que desnudan el alma del personaje, que te llenan de intriga y admiracion a medida que los velos de esa alma se van levantando hasta desnudarla... Solo un grandisimo escritor puede atrapar de tal manera a un lector sin llenarle de accion y dialogos inconsistentes. Solo alguien muy sabio es capaz de hacer retratos psicologicos tan autenticos que llegas a verte reflejado en ellos.

Es una lastima que el propio Marai decidiese irse de este mundo antes de que llegase su hora. Claro que en eso, el tenia derecho a la ultima palabra, desde luego. Hungaro universal que te hace creer en el talento y la sabiduria humanas.

Os adjunto un articulo acerca de el y su mundo, que explica que fuese capaz de escribir semejantes novelas asombrosas. No lo dudeis, no os lo perdais.


CRÍTICA

La intensa vida de Sándor Márai

LUIS FERNANDO MORENO CLAROS 12/11/2005
Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 2850 votos
Imprimir Enviar
  •  
  •  
  •  
 
El escritor húngaro fue un autor de éxito. Aunque en España sus obras sólo se han conocido desde la reciente publicación de El último encuentro, Márai fue un intelectual burgués y humanista que abandonó su país en 1948, huyendo del comunismo, para instalarse en Estados Unidos donde se suicidó. Esta biografía repasa su rica trayectoria.
El escritor húngaro Sándor Márai (1900-1989) goza en la actualidad de gran éxito en España. Sus novelas El último encuentro, La herencia de Eszter, Divorcio en Buda, El amante de Bolzano y La mujer justa, así como su autobiografía Confesiones de un burgués (todas en Salamandra), cautivan a un publico variado en virtud de algo que las caracteriza: la magia que sólo tiene la "gran literatura". De estructuras similares -extensas conversaciones y largos monólogos-, densas y cuajadas de pensamientos brillantes; teatrales, "psicológicas", de escasa acción y peripecia, y hasta de tono melodramático y sentimental, las novelas de Márai son, con todo ello, absorbentes y difíciles de soltar una vez que nos sumergimos en sus páginas y nos dejamos atrapar por sus meandros. Las palabras de sus personajes cautivan y seducen; tal como debieron de seducir las de su creador -así se atestigua- cuando hablaba en sociedad, pues solían ser pausadas y bien meditadas, incisivas, lúcidas e insoslayables. Aun así, voces críticas muy solventes opinan que en la mayor parte de estas celebradas novelas de Márai todo queda finalmente en fuego de artificio desvanecido en humo; no les falta razón, pero lo cierto es que el espectáculo es hermoso y nunca banal. Por otra parte, siempre permanece el aura y el recuerdo de ese ambiente que recrean, aquel mundo europeo de los años de entreguerras, mezcla de cosmopolitismo y grandiosa decadencia burguesa que, como en los relatos de Stefan Zweig, pertenece a una época que hoy nos parece elegante y romántica, un paraíso con cierto olor a podrido ya perdido para siempre.
      El escritor y su mujer
      Ampliar
      El escritor y su mujer- LEGADO MÁRAI

      SÁNDOR MÁRAI

      Ernö Zeltner
      Traducción de Elisa Renau
      Universitat de València / Universidad de Granada Valencia, 2005
      212 páginas. 28 euros

      La noticia en otros webs

      Así que debido a la popula-

      ridad de Márai en nuestro país, resulta muy oportuna la publicación de esta breve biografía ilustrada, elaborada por un reconocido especialista húngaro, editada con gusto y bien traducida. El autor se propone retratar a Márai como ser humano y repasar los diversos episodios y épocas de su vida, siempre oscilante entre la dedicación al arte y las imposiciones del destino, determinado por los avatares políticos de la convulsa Europa del siglo XX. Pero si el lector obtiene una idea ciertamente clara de cómo fue el hombre Márai, echará de menos saber, aunque sea de manera somera, algo más sobre su obra, los motivos concretos de la escritura de tal o cual novela o, al menos, una breve reseña y una cronología de todas ellas.
      En cuanto al retrato humano, Márai no fue un escritor aureolado por el "malditismo" ni tampoco un marginado social desconocido o un mártir político; al contrario, fue en general un señor cabal y mesurado, consciente de su ascendencia burguesa y dedicado en cuerpo y alma a la tarea que le gustaba y que sabía desempeñar a la perfección: la literaria. En ella volcaba su habilidad y su mucha sabiduría, nacida de la atenta observación de los sentimientos y las relaciones humanas. Desde muy joven -siempre fue mal estudiante por demasiado curioso y avispado- lo sedujeron la lectura y el periodismo. Su padre, un gran abogado de la ciudad húngara de Kaschau (hoy en Eslovaquia con el nombre de Kosice), le permitió salir al extranjero en cuanto tuvo edad de estudiar. Hasta los 23 años, cuando se casó con una mujer judía y de acaudalada familia burguesa, "Lola", a la que amó intensamente y con la que convivió hasta la muerte de ella, sesenta años después, Márai residió en Budapest y en varias ciudades alemanas (su lengua materna era el húngaro, pero dominó desde pequeño el alemán), Leipzig, Weimar, Múnich y Berlín, que fueron sus escuelas de vida y sabiduría. Allí pasó unos años de aprendizaje bohemio, entre escritores y cafés de artistas, ganándose el sustento con la escritura de artículos periodísticos, crónicas, prosas breves y poemas. Unos años en París, durante la dictadura de Horthy, lo hicieron popular en Hungría gracias a las crónicas que enviaba desde el extranjero. En los años treinta se estableció en Budapest y, obsesionado por el trabajo, comenzó a producir novela y teatro, de modo que en los cuarenta gozaba ya de fama extraordinaria, casi comparable a la de Thomas Mann o Stefan Zweig. Cada nueva obra suya era un éxito de ventas, se traducía a todos los idiomas cultos (incluso al castellano hubo traducciones tempranas que hoy son desconocidas). Márai disfrutaba de una vida acomodada, conducía un automóvil y vivía en una amplia y hermosa casa.

      Cuando los nazis accedieron

      al poder en Alemania, el escritor húngaro fue uno de los primeros en oponerse abiertamente a Hitler con contundentes artículos. Enseguida vio lo que se le venía encima a Europa, por un lado, con Hitler y, por otro, con Stalin. Sin embargo, a él la crueldad de la guerra no le tocaría de lleno hasta 1945. Después de la invasión alemana de Hungría, frente a tantas atrocidades perpetradas por los invasores secundados por fascistas húngaros, Márai escribió en su diario: "De hecho, los alemanes son magos. Han acertado a realizar el milagro de que cualquier ser humano decente espere honestamente y lleno de anhelo a los rusos, a los bolcheviques que llegan como libertadores". Estos "libertadores" no se metieron con él de momento, dada su fama. Pero con la ocupación soviética de Hungría y con el establecimiento del régimen comunista, la estrella de Márai comenzó a declinar. Tachado pronto de escritor "decadente y burgués", aquel europeo individualista y cosmopolita, de ideales humanistas, jamás pudo plegarse a la uniformización colectivizada que aceptaban la mayoría de sus colegas, y en 1948 abandonó Hungría definitivamente para instalarse en Italia.
      El desmoronamiento político y moral de su patria bajo el yugo comunista y la vida errante que llevó junto a su esposa durante las últimas décadas de su vida -terminaron instalándose en Norteamérica, en Nueva York y, finalmente, en San Diego- contribuyeron al aislamiento de Márai. Continuó escribiendo diarios y alguna otra novela, y gracias a sus colaboraciones radiofónicas con la emisora Radio Europa Libre su voz llegaba a menudo al otro lado del "telón de acero", pero la vejez y la pérdida paulatina de sus seres queridos minaron su espíritu hasta agotarlo por completo. Cambió el régimen en su país y Márai volvió a ser reconocido, recibiendo ofertas para regresar a la patria, pero ya era tarde. Se disparó un tiro en la cabeza en cuanto supo que ya sólo podría seguir viviendo ingresado en un hospital y dependiente del cuidado de otras personas. Poco después de su muerte caía en 1989 el muro de Berlín.

      No hay comentarios:

      Publicar un comentario